Elegir entre geotermia o aerotermia no depende solo de cuál consume menos, sino de la vivienda, el terreno disponible, el clima y el presupuesto inicial. Comparo cómo funciona cada bomba de calor, qué rendimiento ofrece, cuánto cuesta instalarla en España y en qué casos una opción tiene más sentido que la otra.
La mejor opción depende más de la vivienda que de la tecnología
- Aerotermia aprovecha el calor del aire exterior y suele ser más sencilla y económica de instalar.
- Geotermia utiliza la temperatura estable del terreno, con un rendimiento más constante durante todo el año.
- Una instalación aerotérmica completa cuesta aproximadamente 8.000-18.000 euros en una vivienda convencional.
- La geotermia puede situarse entre 20.000 y 30.000 euros en una vivienda unifamiliar, principalmente por las perforaciones.
- El aislamiento, la temperatura de impulsión y el diseño de los emisores influyen tanto como la bomba de calor elegida.
Qué aprovecha realmente cada sistema
La aerotermia extrae energía térmica del aire exterior mediante una bomba de calor. Aunque fuera haga frío, el aire sigue conteniendo calor aprovechable, que el equipo eleva a una temperatura útil para calefacción, refrigeración y agua caliente sanitaria.
La geotermia hace algo parecido, pero intercambia energía con el terreno a través de tuberías enterradas. A cierta profundidad, la temperatura del suelo cambia mucho menos que la del aire, por lo que la bomba trabaja con una fuente más estable en invierno y en verano.
En ambos casos la electricidad mueve el compresor, pero no genera todo el calor desde cero. Según el IDAE, las bombas de calor pueden aprovechar energía renovable del entorno cuando cumplen las condiciones de rendimiento exigidas. Por eso una máquina que consume 1 kWh eléctrico puede aportar aproximadamente 3, 4 o incluso 5 kWh térmicos, dependiendo del diseño y de las condiciones de trabajo.
La diferencia está en la fuente térmica
En la aerotermia, el rendimiento baja cuando la temperatura exterior cae mucho o cuando el equipo necesita producir agua muy caliente. Además, en días fríos y húmedos puede activarse el ciclo de desescarche, que elimina el hielo de la unidad exterior y aumenta temporalmente el consumo.
La geotermia evita buena parte de esas variaciones porque el subsuelo mantiene una temperatura más regular. El inconveniente es que necesita una captación horizontal o perforaciones verticales, y ahí aparecen la obra civil, los permisos y una planificación bastante más exigente.
Rendimiento, confort y consumo frente a frente
Para comparar las dos tecnologías no me fijo únicamente en el COP, que indica el rendimiento en un momento concreto. Prefiero revisar el SCOP o rendimiento estacional, porque refleja mejor lo que ocurrirá durante todos los meses de calefacción.
| Criterio | Aerotermia | Geotermia |
|---|---|---|
| Fuente de energía | Aire exterior | Terreno mediante circuito enterrado |
| Rendimiento habitual | SCOP aproximado de 3 a 4,5 según clima y temperatura de impulsión | COP frecuente de 4 a 5 en instalaciones bien diseñadas |
| Comportamiento con frío intenso | Puede perder rendimiento y necesitar desescarches | Más estable durante la temporada |
| Ruido exterior | Puede existir por ventiladores y compresor | Muy reducido una vez enterrada la captación |
| Refrigeración | Activa mediante inversión del ciclo | Activa y, en algunos diseños, también pasiva |
| Obra necesaria | Generalmente moderada | Alta si requiere sondeos o excavaciones |
Imaginemos una vivienda que necesita 10.000 kWh térmicos al año. Con un SCOP de 4, una instalación aerotérmica consumiría alrededor de 2.500 kWh eléctricos. Con un rendimiento estacional de 5, la geotermia necesitaría unos 2.000 kWh. La diferencia existe, pero no siempre compensa pagar muchos miles de euros más por conseguirla.
El confort también cambia. La geotermia suele ofrecer una entrega de calor más uniforme y menos ruido, mientras que la aerotermia puede funcionar perfectamente en gran parte de España si está bien dimensionada. En mi experiencia, los problemas suelen venir menos de la máquina que de instalarla en una casa mal aislada o con radiadores que obligan a trabajar a temperaturas demasiado altas.
Cuánto cuesta instalar cada alternativa en España
Los precios de 2026 varían mucho según la potencia, el sistema de emisión y las obras necesarias. Una instalación completa de aerotermia aire-agua, con calefacción y agua caliente sanitaria, suele moverse entre 8.000 y 18.000 euros en una vivienda estándar, aunque puede superar ese rango si se añade suelo radiante o una reforma importante.
Si se instalan nuevos emisores, el presupuesto aumenta. El suelo radiante puede añadir aproximadamente 50-80 euros por metro cuadrado, además de los trabajos de albañilería. Mantener radiadores existentes puede abaratar la obra, pero solo es buena idea si permiten calentar la vivienda con temperaturas de impulsión razonables.
La geotermia parte de un coste mayor. Para una vivienda unifamiliar, una cifra orientativa habitual se sitúa entre 20.000 y 30.000 euros, con variaciones importantes según la profundidad y el número de sondeos, el tipo de terreno y la potencia necesaria.
| Partida | Aerotermia | Geotermia |
|---|---|---|
| Bomba de calor y elementos principales | 4.000-9.000 euros | 6.000-12.000 euros |
| Captación o unidad exterior | Incluida en la unidad exterior y su instalación | Puede representar 8.000-15.000 euros |
| Depósito de ACS y conexión hidráulica | 1.500-4.000 euros | 1.500-4.000 euros |
| Emisores nuevos | Coste variable según suelo radiante, radiadores o fan-coils | Coste variable, normalmente similar |
| Inversión total orientativa | 8.000-18.000 euros | 20.000-30.000 euros |
Estas cantidades sirven para ordenar magnitudes, no para sustituir un presupuesto técnico. Las ayudas autonómicas, los programas de rehabilitación y los Certificados de Ahorro Energético pueden reducir la inversión, pero dependen de la convocatoria y de que la instalación cumpla los requisitos documentales y de rendimiento.
Qué sistema encaja mejor según el tipo de vivienda
Obra nueva o reforma integral
En una vivienda nueva, ambas tecnologías pueden funcionar muy bien porque es posible diseñar desde el principio el aislamiento, el suelo radiante, la potencia eléctrica y el espacio técnico. Si hay parcela y el presupuesto lo permite, la geotermia ofrece gran estabilidad y bajo nivel sonoro durante décadas.
La aerotermia suele ser la elección más práctica cuando se busca simplificar la obra. Una unidad exterior, un depósito y una buena distribución hidráulica pueden resolver calefacción, refrigeración y ACS sin perforar el terreno.
Casa existente con radiadores
Aquí conviene analizar antes la temperatura de impulsión. Una bomba de calor trabaja con más eficiencia cuando envía agua a 30-45 °C, como ocurre con el suelo radiante o los fan-coils. Si los radiadores solo consiguen confort con 60 °C, el consumo será mayor y la máquina tendrá que trabajar en peores condiciones.
No descartaría automáticamente la aerotermia por conservar radiadores. En algunos casos se pueden ampliar emisores, mejorar el aislamiento o utilizar una máquina de alta temperatura. Lo que no recomiendo es aceptar un presupuesto sin comprobar la potencia real necesaria y la temperatura de diseño.
Piso o vivienda con poco espacio exterior
La aerotermia tiene más posibilidades en un piso, aunque la unidad exterior debe cumplir las normas de la comunidad y las ordenanzas municipales. La geotermia individual suele ser difícil si no hay patio, aparcamiento o una solución colectiva para los sondeos.
En edificios de viviendas, la alternativa más interesante puede ser una instalación centralizada. Reparte la captación y el mantenimiento entre varios usuarios, pero exige coordinación entre propietarios y un proyecto común bien planteado.
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Zonas frías del interior
En áreas con inviernos largos y temperaturas bajas, la geotermia gana atractivo porque el terreno mantiene una fuente térmica más constante. Aun así, una aerotermia moderna también puede rendir bien si está correctamente dimensionada y la envolvente del edificio limita las pérdidas.
En la costa y en muchas zonas de clima templado, la diferencia de rendimiento anual puede ser demasiado pequeña para justificar el coste de los sondeos. En esos casos, invertir primero en aislamiento, control y emisores de baja temperatura suele producir un resultado más visible.
Errores que pueden arruinar una buena instalación
El error más habitual es elegir la potencia por los metros cuadrados sin calcular cargas térmicas. Una máquina sobredimensionada arranca y se detiene con demasiada frecuencia, mientras que una pequeña puede necesitar apoyo eléctrico en los días más exigentes.
- Ignorar el aislamiento y esperar que la bomba de calor compense ventanas, cubiertas o fachadas deficientes.
- Comparar solo el precio del equipo sin revisar depósito, instalación eléctrica, emisores, obra y puesta en marcha.
- Usar radiadores de alta temperatura sin comprobar cómo afectará al SCOP y al consumo anual.
- Colocar mal la unidad exterior, provocando ruido, problemas de desagüe o recirculación de aire.
- Dimensionar mal los sondeos geotérmicos, algo que puede reducir el rendimiento y complicar el equilibrio térmico del terreno.
- Olvidar el mantenimiento de filtros, bombas, circuito hidráulico, controles y refrigerante.
También revisaría quién firma el proyecto y quién realiza la puesta en marcha. El RITE establece exigencias de diseño, ejecución, mantenimiento y seguridad para las instalaciones térmicas, por lo que conviene trabajar con una empresa habilitada y conservar la documentación técnica.
La combinación con placas solares puede mejorar la economía de cualquiera de las dos soluciones, sobre todo si se programa la producción de ACS y parte de la climatización durante las horas solares. No elimina el consumo de la bomba, pero sí puede reducir la electricidad comprada a la red.
La elección final se decide con números de la vivienda
Yo escogería aerotermia cuando la prioridad sea reducir la obra, controlar la inversión inicial y aprovechar una vivienda bien aislada en un clima moderado. Es la opción más fácil de integrar en muchas reformas y ofrece calefacción, refrigeración y agua caliente con un solo sistema.
Me inclinaría por la geotermia cuando exista parcela, se prevea un uso intenso durante muchos años y el propietario valore especialmente la estabilidad, el silencio y el rendimiento en climas fríos. Su mayor eficiencia no debe analizarse separada del coste de las perforaciones y del tiempo de amortización.
Antes de firmar, pediría dos presupuestos comparables con potencia calculada, SCOP estimado, temperatura de impulsión, consumo anual previsto, mantenimiento, garantías y todas las obras incluidas. La tecnología más eficiente sobre el papel no siempre es la inversión más sensata para una casa concreta.